martes, 22 de febrero de 2011

Fragmentos de oro.

"Por las noches veo a menudo a esa pobre gente inocente desfilando en la oscuridad, con niños que lloran, siempre en marcha, cumpliendo las órdenes de esos individuos, golpeados y maltratados hasta casi no poder más. No respetan a nadie:ancianos, niños, bebés, mujeres embarazadas, enfermos, todos sin excepción marchan camino de la muerte.
Qué bien estamos aquí, qué bien y qué tranquilitos. No necesitaríamos tomarnos tan a pecho toda esa miseria, si no fuera que tememos por lo que les está pasando a todos los que tanto queremos y a quienes ya no podemos ayudar. Me siento mal, porque mientras yo duermo en una cama bien abrigada, mis amigas más queridas quién sabe dónde estarán tiradas.
Me da mucho miedo pensar en todas las personas con quienes me he sentido siempre tan íntimamente ligada y que ahora están en manos de los más crueles verdugos que hayan existido jamás.
Y todo por ser judíos."  
 El Diario de Ana Frank

Conversaciones inocentes.

-¿Sabes, mamá? yo nunca voy a ser como esos gamberros de mi clase, que insultan al profesor, se meten en peleas, no estudian y “to” eso. Hay algunos que casi ni saben leer y vienen muy sucios al cole y huelen mal. Yo no voy con ellos, porque son malos. Pero yo voy a sacar buenas notas y voy a ser bueno, y de mayor pues haré que no haya de esos gamberros en el cole, que sólo hacen fastidiar a los que quieren aprender,  y seré un jefe. Sí, un jefe importante.

-¿Sabes una cosa, hijo? Es muy fácil ser bueno cuando se tiene todo.